Diego Palacio: «la dramaturgia debe estar influenciada por aquello que más presente esté en nuestro espectador»

Continuando con la iniciativa del Festival de Danza LDC, de poner en valor y dar visibilidad al sector de la danza y otras disciplinas artísticas, en esta tercera entrada contamos con la colaboración de Diego Palacio, doctor en artes por la universidad Rey Juan Carlos de Madrid y docente de la Universidad Internacional de la Rioja en la asignatura “Teoría de la escenificación.”

 

En esta interesante entrevista, Diego, nos habla de cómo surgió su vocación por las artes escénicas, y cómo a raíz de ahí, se ha desarrollado como profesional e investigador del sector, pudiendo aportar una visión bastante clara de la evolución de las artes, sus tendencias y retos.


Conoce más sobre Diego Palacio Enríquez, a continuación:

 

Háblanos sobre tu inclinación hacia las artes escénicas. ¿Cuál fue tu proceso formativo?

Saludos, lo primero gracias por contar conmigo es un placer poder participar en las actividades que organizáis, así que gracias por dedicarme este tiempo a conocerme un poco mejor.

Respecto a mi inclinación y proceso en las artes escénicas, creo que todo comenzó porque mis padres me hicieron un buen espectador, desde niño fui mucho al teatro con mis padres y crecí junto a libros, dibujos y literatura. Luego más adelante estuve en teatro como actividad extraescolar y en varios grupos de música, eso hizo que decidiera dedicarme íntegramente a las artes escénicas. Mi proceso formativo se inicia de manera no reglada con varias escuelas de guion, dirección teatral y un módulo de diseño y construcción de escenografías, algo que compatibilizaba con mi trabajo como técnico teatral. Luego comencé mi formación reglada en la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León, con el recorrido de dirección de escena y dramaturgia, luego máster de Artes escénicas en la URJC y posteriormente doctorado en Artes también en la URJC. Una vez terminada esta parte reglada sigo formándome, siempre reciclándome, lo último que he realizado cursos de marketing y de dirección de proyectos.



 ¿Cómo compaginas la docencia con tus labores de director de escena y dramaturgia en los proyectos en los que te involucras?

Durmiendo muy poco y tomando mucho café… bueno además de eso, siempre he defendido que la vertiente más práctica tiene que estar conectada con lo académico, son vasos comunicantes y se retroalimentan. En mi caso concreto tengo una línea de investigación que me ha permitido como creador y como investigador trabajar de manera paralela, por ejemplo, he trabajado mucho sobre el videoclip y la videoescena, y por lo tanto mi tesis doctoral se centró en el estudio del videoclip aplicado a la escena y mis espectáculos teatrales suelen tener mucho material videoescénico y tecnológico, aquello que investigas en un campo te sirve para el otro y estableces un buen corpus de referentes, creadores, ideas y materiales. Es decir, siempre investigando en líneas que me permitan avanzar en ambos territorios. Sucede igual como dramaturgo, mis últimos textos como autor están muy influenciados del lenguaje cinematográfico y de los conceptos de montaje.

Cuando acudo a ver a una representación teatral, además de disfrutarla como espectador, intento sacar ideas e inspiración para otros proyectos, pero también analizo, investigo y estudio el hecho escénico. En clase intento siempre actualizar los materiales y traer como ejemplos las escenificación más vanguardistas o más punteras dentro de cada especialidad, intento mostrar a los alumnos, aquellos espectáculos o representaciones espectaculares que me gustaría ver a mí.

Es decir creo que es fundamental comunicar ambos mundos, el creativo y el académico, la docencia y la praxis creadora, es la mejor manera de transmitir.



Cuál es la relación que encuentras entre lo que transmites a tus alumnos y lo que transmites al público?

Es una pregunta muy complicada, pero el denominador común creo que son la minuciosidad y el respeto. Creo que nada debe ser gratuito, un espectáculo teatral tiene que estar ensamblado como una maquinaria, todo nace con el estudio, estudio profundo del texto, investigación sobre ¿qué quiere contar el autor? ¿qué quiero contar yo?¿a quién se lo voy a contar? y todo el trabajo de cuaderno de dirección. El proceso creativo es muy detallado y metódico, muchas fases y muchas horas de darle vueltas y conseguir que todo encaje; luego llega la fase de ensayos y nuevamente tenemos que completar un rompecabezas, durante todo el proceso hay que ser meticuloso, minucioso y tenemos que tener respeto por el trabajo de los compañeros y sobre todo respecto por el público, no todas las ideas que nos surgen como creadores son estupendas hay que saber renunciar, hay que ser responsables, no podemos tratar mal al espectador;  sucede exactamente igual con la investigación y con la docencia, hay que ser meticuloso, minucioso y respetuoso, nuestros alumnos saben mucho de muchas cosas y se aprende cada día de ellos, como se aprende de nuestros actores, colaboradores o de nuestro espectador. Espero de verdad conseguir transmitir siempre esta minuciosidad en el trabajo y respeto.



Tu perfil como investigador, te marca una metodología de trabajo determinada o vas descubriendo a la par que experimentas.

Depende mucho del proceso y de la investigación, pero digamos que sí, existen varias metodologías de trabajo a las que acudo, por ejemplo cuando analizo una escenificación tengo un esquema de trabajo muy claro para analizar los elementos de significación de la obra. Por el contrario cuando inicio una investigación sobre una época concreta, sobre una compañía, un creador concreto, o como el último trabajo, sobre un término concreto del arte escénico para un diccionario, mi trabajo siempre comienza por la documentación, escarbo mucho, intento rodearme de todo aquello que toca lo que investigo, tengo debilidad por la documentación, a partir de ahí, puedo comenzar a ordenar la documentación y a investigar, para finalmente sacar unas conclusiones.



Háblanos sobre tu visión de la dramaturgia tendencias y retos. ¿Cómo se ve la dramaturgia en España?

Creo que la dramaturgia debe estar influenciada por aquello que más presente esté en nuestro espectador, es decir, ahora mismo debe estar influenciada por el cine, las series, el videoclip y los proveedores de contenido online; pero esto significa que esté influenciada por los elementos estructurales y narrativos, así como por las estrategias: simultaneidad, ruptura de la narración tradicional, montaje, etc. También es interesante que la dramaturgia tome las estrategias de guion y de lenguaje más fluido e incluso más coloquial, pero con mucho cuidado, no se puede perder la lírica, no se puede perder el lenguaje poético, no se puede perder la teatralidad inherente al texto teatral, hay que adecuar según sea la propuesta, según se necesite, pero sin banalizar, sin ocultar carencias dramatúrgicas bajo la estrategia de un lenguaje desnudo.

En España en concreto tenemos muy buena dramaturgia contemporánea, grandes dramaturgos y grandes packs creativos: director/dramaturgo, varios dramaturgos, o escritura a dos manos. Es interesante ver que muchos de los dramaturgos contemporáneos tienen una sólida base académica y realizan esa comunicación entre la teoría y la práctica que indicaba al inicio. Tengo la suerte de trabajar con varios dramaturgos y sobre todo de tenerlos entre mis amigos, además de realizar tándem creativo por ejemplo con uno de los más publicados actualmente, Miguel Ángel Mañas.



¿Cómo crees que ha evolucionado las artes escénicas en los últimos años? ¿La pandemia ha acelerado algún cambio?

Pues la evolución ha sido dispar, tenemos cada vez más personas formadas, actores y directores que salen de escuelas superiores, tenemos grandes especialistas en videoescena, en iluminación, en diseño de sonido, y tenemos muy buenos profesionales técnicos en los teatros y en las giras. Pero sin embargo las producciones tienen diferencias presupuestarios y es una pena, porque tenemos compañías muy potentes que apenas pueden afrontar una nueva producción por falta de medios. Muchas veces los canales de exhibición están cortados, otras veces el canal de distribución es el que impide llegar a los teatros… es un tema muy complicado, haría falta reforzar el sistema de residencias artísticas, las ayudas económicas y garantizar acceso a los canales de distribución y exhibición.

En tanto en cuanto a la tendencia artística, no sé si hay una única tendencia, las producciones son muy dispares, algunas veces se piensa demasiado en vender y poco en crear un producto de calidad, y eso nuevamente es resultado de la incertidumbre económica.

La pandemia no sé si ha acelerado algún cambio, pero sí que tengo compañeros, por ejemplo un gran técnico de sonido amigo mío, que a final de abril hizo su primera función desde navidad, algo aterrador. La pandemia a demostrado que mucha gente no puede vivir de las artes escénicas (actores, directores, técnicos, bailarines…) y compatibiliza su actividad escénica con otros trabajos complementarios, nuevamente reflejo del desajuste económico del tejido que tenemos.

Por cerrar esta pregunta con algo positivo, la pandemia ha dado como fruto una gran cantidad de propuestas, el otro día en una sede de residencias artísticas me comentaron que habían recibido cerca de 200 propuestas, la gente ha estado parada y quieren expresarse, quieren contar, quieren comunicarse con los espectadores, y eso es muy bello, ese acto de comunicación, esa necesidad de la otredad, es algo que la pandemia a puesto de manifiesto y conforme recuperemos la normalidad, veremos muchas propuestas interesantes que nos hagan encontrarnos en el otro.



¿En qué proyectos te encuentras actualmente trabajando? ¿Alguno que quisieras resaltar o una reflexión producto del trabajo que realizas?

Pues como investigador estoy ahora mismo en dos proyectos, uno sobre videoescena, en el que participo con otros compañeros y que tengo muchas ganas de que se cristalice en septiembre, y otro, un libro sobre artes escénicas y compañías teatrales de una región concreta (que todavía no puedo desvelar), mucha labor de investigación: historia del teatro viva, algo apasionante.

Como creador hemos iniciado un trabajo de investigación artística, de residencia, en el que soy director y co-dramaturgo, que versa sobre la pandemia y las nuevas tecnologías, este proyecto surge de una investigación sobre el teatro verbatim, el teatro documental, y estoy rodeado de amigos, compañeros de profesión, conocidos, y también de desconocidos que participan todos ellos, contando su experiencia real con la pandemia, cómo se han comunicado, cómo han vivido, las redes sociales, la tecnología… El espectáculo se llama Cuando no podíamos salir de nosotros mismos, y estoy realmente emocionado, con muchas ganas de entrar a crear, son varios meses de preparación y recopilación y luego dos meses de residencia, va a ser un espectáculo que mezcle lo ficcional y lo real, y si todo va bien se estrenará en primavera del 2022, espero poder informaros más adelante.



Diego Palacio
(Fotografía Academia de las Artes Escénicas)